Hace poco se escribió sobre lo impersonal de esta ciudad. Y teniendo en cuenta que desde hace tiempo llevaba con la idea de escribir una entrada para el blog hablando sobre ello... ¡qué mejor momento!
Es complicado venir de una ciudad pequeña, acostumbrado a tus cosas, a tu gente, a sus distancias, a su gente, a sus paisajes y hasta a su clima. Sí, incluso puedes acostumbrarte a su clima y en su defecto diré que no llueve tanto como se dice.
Vienes aquí y pecas un poco de Paco Martínez Soria caminando por la gran ciudad con la gallina bajo el brazo. Da igual las veces que hayas viajado, las ciudades que hayas conocido y lo poco o mucho persona de mundo que creas ser. El cartel de "novato" lo llevas en la cara. Y si no te despluman en el metro la novatada la pagarás por otro lado. Quizá se te queme la cafetería de abajo de tu casa y tengas que salir en zapatillas y con el portátil en la mano, quizá tengas el enemigo en casa o quizá en el trabajo, quizá, quizá, quizá...
La experiencia está ahí. Sales de casa, de tu ambiente y todo es nuevo. Emociona, altera la sangre, acojona un poco (todo hay que decirlo), disfrutas de todas esas cosas que siempre viste por la tele y de las que antes simplemente oías hablar... y llega un momento que te escuchas a ti mismo y solamente te falta pronunciar el "Ej que" aunque sigues acabando las palabras con un "uco" porque la denominación de origen nunca se pierde.
Por la superficie, la gran jungla de asfalto, bajo tierra, en el metro, la otra cara de la jungla. Tengo que admitir que cuando llegué a esta ciudad me divertía mucho la cantidad de gente y de historias que te encuentras entre vagón y vagón. No sé porque gastan tanto dinero para meter en una casa a gente y llamarlo GH... aludiendo a que es en realidad un estudio al comportamiento humano. ¡¡Que pongan cámaras dentro del metro!! Eso sí que sería interesante de estudiar.
Otra de las cosas que hay que pasar en Madrid es la búsqueda de zulos... quiero decir, pisos. Quien lo ha vivido me entenderá. A un agujero en la pared, lo llaman "una habitación ventilada", a una casa sobre un bar " una casa con mucho ambiente" y a un agujero de 4m2..."una habitación acogedora"... y tanto que acogedora... porque sientes que las paredes te abrazan!
Luego están esos personajes que te encuentras tras la puerta. Recuerdo al Hanibal Lecter de al lado de la plaza "La luna" ( ejemplo claro de novatada) en el que me mostró una " habitación acogedora en el pleno corazón de la ciudad". Si entraba mi maleta no entraba yo, el baño estaba en la cocina y cuando le pregunté por el lugar común... osease "salón"... me dijo: ¿el que? De aquel personaje poco más puedo decir, aquello era para verlo. Podría hablar de la" viuda negra" de Lavapiés, del "chico majo" de Sol, del presentador de "Grajero busca esposa" de Atocha... y por hablar hasta podría hablar del par de víboras que tenía en casa que me acusaban de robar platos y cubiertos. En fin... ni de joyas me acusaban.
Otra de las cosas que me hace gracia de esta ciudad, es la manera en la que se puntualiza el tiempo que tardas en ir a un sitio u otro." Pues se tardan unos 7min"... Es curioso porque encima se dice de manera aproximada..."unos 7 minutos"... ¡¡¡ es que igual son unos segundos más señora!!! Y yo que toda la vida he hablado con múltiplos de 5... ¿7 minutos? ...De toda la vida fué... "Pues se tardan de 5 a 10 min"... Y ahí si que tiene sentido el hablar de manera aproximada.
Me llama también la atención esos pasos de cebra en zigzag para evitar que recortes tiempo, no vaya a ser que cruces de una sola vez. Bien, pues yo tengo uno al lado de mi casa, en el que he vivido muchas historias. Es lo que tiene Atocha, la cantidad de personajes que puedes encontrar. Podría hablar del convicto que me pedía dinero para volver a la cárcel, mientras me escupía parte del bocata de chorizo que comía y me tranquilizaba diciéndome que solo había sido una PSP o del hombre que quería ser mi amigo a cambio de la hora.
Ahora bien, pongamonos en un supuesto : Julio, 45º, ( siendo madrileños diríamos 45,7º ... aproximadamente =) caminas por la calle, estás a punto de morir de sed, sacas la botella de agua y solo queda el culín calentorro, miras a la derecha, miras a la izquierda, y a excepción del chinito de la esquina que te mira con cara de " CeLveza, ceLveza, vendo ceLveza, pero te vienes tu aquí que yo al sol no salgo", lo más parecido a una fuente para rellenarla es La Cibeles. Aún a día de hoy me pregunto ¿donde están las fuentes? Que sí, muchas rotondas con chorritos simpaticos que guiñan a los coches... pero ¿las de beber donde andan? ¿O soy la única que echa en falta beber cuando 200º centigrados me roban el líquido de mi cuerpo?
Otra cosa que me extrañó mucho, dentro de mi ignorancia, fue esa cantidad de callejuelas preciosas que te encuentras. Un día vas a Sol, te pierdes y "Ohhh! Así que esto es la Joy Slava. ¿Y este pasadizo de aquí? ¿San qué? ¿San Ginés? ¡Que chulo! Y ¿esta tetería? Y así una y otra vez. Otras veces tuve la enorme suerte de ir acompañada y simplemente dejarme llevar de tapeo, de cañas...
Y así va pasando el tiempo y un día llegas a casa, sales al balcón, miras la calle y te preguntas en que momento sucedió. Reflexionas un poco. Es una ciudad que si eres de fuera es buena para curtirse a nivel profesional, personal e intelectual.
A veces, uno tiene la sensación que puede comerse el mundo, y otras simplemente que el mundo puede comerte. Aquí es fácil sentir que puedes llegar a casa sin un deduco sin darte cuenta, o en su defecto sin cartera =). Te sientas pensando en cual de los dos momentos estas, pones la radio y suena...
"Allí donde se juntan los caminos, donde el mar no se puede concebir..."¡Qué gran verdad!
Pongamos que hablo de Madrid.
Ana Beatriz García Gutiérrez
miércoles, 3 de marzo de 2010
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Tanta aventura y no llevas alli ni un año jeje!
ResponderEliminarSerá lo que tienen las grandes ciudades que para las provincianas para nosotras nos parece cada dia una aventura o una jungla!
Me uno a la parte de que en cada callejuela hay algun rinconcito nuevo que descubrir!
Yo me quedo con la frase de:
"las niñas ya no quieren ser princesas y a los niños les da por descubrir la vida en un vaso de ginebra..."
anuca que gran verdad!! gran descripcion de la city!! si es q en el fondo se le coge cariño! yo cuando me voy, la echo de menos!
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